Evite la exposición al sol durante al menos dos semanas antes y después del tratamiento. Después de la sesión, aplique protector solar (SPF 30+) en las zonas tratadas cuando se exponga a la luz solar. Durante las 24 a 48 horas posteriores al tratamiento, evite las duchas calientes, las saunas, la sudoración excesiva y nadar en piscinas con cloro.